NUEVA REGULACIÓN DE ASOCIACIONES, FUNDACIONES Y ENTIDADES SIN ÁNIMO DE LUCRO EN GENERAL

 

El 1/01/2015 ha entrado en vigor la Ley 27/2014 de 27 de Noviembre del Impuesto sobre Sociedades. Dicha Ley ha generado un revuelo en el mundo de las Entidades Sin Ánimo de Lucro debido a que comporta ciertos cambios que les afectan de lleno y que generan la necesidad de establecer un profundo cambio en la forma de trabajar de muchas Entidades.

A modo de recordatorio comentar que todas las Entidades sin Ánimo de Lucro  están sujetas a la fiscalidad general existente y solo en determinadas condiciones se pueden acoger a un tratamiento especial regulado por la Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. Los tipos de Entidades que se pueden acoger a dicho tratamiento especial son:

 

–       Fundaciones

–       Organizaciones de cooperación al desarrollo

–       Asociaciones de interés general declaradas oficialmente de Utilidad Pública

 

Las mencionadas Entidades se pueden beneficiar de las ventajas fiscales del régimen especial y por acogerse a la Ley 49/2002 ya están obligadas por dicha ley a rendir cuentas con la Agencia Tributaria a Través del Impuesto de Sociedades.

Las Entidades que no se pueden acoger a dicha Ley y que por tanto quedan sometidas a la legislación general son las Asociaciones de interés particular y las Asociaciones de interés general sin Declaración de Utilidad Pública. Se les denomina Entidades parcialmente exentas.

 

Son las entidades parcialmente exentas las que han quedado afectadas

Entidades que quedan afectadas por Ley 27/2014 del Impuesto de sociedades

Asociaciones de interés particular

Asociaciones de interés general sin Declaración de Utilidad Pública

 

En la ley anterior a estas entidades se les eximia de la obligación de presentar el impuesto sobre sociedades si cumplían ciertos requisitos y supuestos y se les aplicaba el llamado régimen de las Entidades parcialmente exentas. La condición era que  que cumplieran los siguientes requisitos:

  • Ingresos no superiores a 100.000 euros anuales.
  • Que les rentas no exentas obtenidas estuvieran sometidas a retención.
  •  Que los ingresos sometidos a retención no superasen los 2.000 euros anuales.

Rentas Exentas: Consideramos rentas exentas las vinculadas a la actividad que constituye el objeto social de la Entidad. Concretamente hablamos de subvenciones, donaciones, aportaciones i cuotas (siempre que no tengan contraprestación).

Rentas no exentas: Son los rendimientos de la actividad económica. Cualquier importe recibido que se vincule a una contraprestación se considera precio y por lo tanto lo catalogaremos como rendimiento de explotación económica, independientemente de que los beneficios se inviertan en los fines sociales.

 

A la práctica la mayoría de las entidades que no superaban los 100.000€ no presentaban el Impuesto sobre sociedades aunque sus rentas no exentas superasen los 2.000€ anuales y tuvieran la obligación de declarar.

 

Principal Novedad de la Ley 27/2014 del Impuesto de sociedades

 

Se rebaja el límite de los supuestos que eximen a las Entidades parcialmente exentas de tener que presentar el impuesto.

 

Todas las entidades están obligadas a presentar el impuesto a excepción de las que cumplen los supuestos determinados en el Real Decreto Ley 1/2015.

Entidades con ingresos de menos de 50.000€ siempre y cuando:

 

– Que todos los ingresos no exentos que se obtengan estén sometidos a retención.

– Que estos ingresos no exentos sometidos a retención no superen los 2.000€ /año                      

 

Principales consecuencias de la entrada en vigor de la Ley

 

Al rebajar el límite de ingresos a 50.000€ anuales lo que ha pasado es que un gran número de Entidades han quedado afectadas y podemos hablar de una gran mayoría.

Dado que las Entidades estarán obligadas a presentar el modelo 200 y dicho modelo está elaborado en base contable se deriva también la obligación de llevar una contabilidad por partida doble e identificar claramente los ingresos y los gastos correspondientes a rentas exentas y no exentas.

 

 

La obligación de llevar este tipo de contabilidad presenta un gran problema a la mayoría de Entidades obligadas ya que no tienen personal calificado para dicha tarea y va a suponer un cambio en la forma de gestionarse.

 

Monica Herrera